AI Quorra
Quiénes somos

Empezamos con una mesa y seis fundadores

AI Quorra nació en Sevilla en 2022, sin plan de expansión y sin ronda de inversión detrás. Solo un grupo que necesitaba hablar con gente que entendiera el problema.

Cuatro fundadores de IA se juntaron a cenar una noche de octubre para hablar de un problema que ninguno lograba resolver solo. Ese círculo original sigue activo hoy.

Lo que empezó como una cena mensual se convirtió, en menos de un año, en un formato con reglas claras: sesiones de 90 minutos, grupos fijos de seis a ocho personas y un proceso de admisión por entrevista.

Hoy el club reúne a 38 fundadores repartidos en 6 círculos activos, todos con sede o actividad principal en Sevilla. El tamaño se mantiene deliberadamente pequeño: crecer más rápido significaría perder lo que hace útil al grupo.

Equipo

Quién sostiene el club

  • Retrato de Marta Illanes, directora de AI Quorra

    Marta Illanes

    Dirección

    Lleva la dirección del club desde 2022. Antes fundó y vendió un producto de datos para retail.

  • Retrato de Jorge Cepeda, facilitador de producto en AI Quorra

    Jorge Cepeda

    Facilitación de producto

    Facilita las sesiones de producto. Ha trabajado en producto para tres startups de IA antes de unirse al equipo.

  • Retrato de Adrián Boix, responsable de comunidad en AI Quorra

    Adrián Boix

    Comunidad

    Coordina la admisión y el encaje de cada círculo. Es quien lleva la mayoría de las entrevistas de admisión.

Admisión

Qué miramos en una solicitud

  • Etapa del proyecto

    Buscamos encaje con la composición actual de los círculos activos: no admitimos a alguien en una etapa muy distinta a la del resto del grupo.

  • Disposición a exponerse

    El formato exige traer casos reales, con datos reales. No funciona con quien prefiere hablar en abstracto.

  • Compromiso de ritmo

    Una sesión cada dos semanas exige constancia. Valoramos la disponibilidad real antes que el interés inicial.

  • Aportar, no solo recibir

    Cada miembro nuevo debe poder aportar criterio al resto del círculo, no solo buscar respuestas para su propio proyecto.